Quinta jornada de liga y quinto partido jugado por el Joventut que termina con una diferencia amplia en el marcador, pero esta vez en contra de los catalanes (58-81). De esta forma, y tras perder el Akasvayu en casa contra el Barcelona, ya no queda ningún equipo imbatido. La cancha del equipo badalonés ha vuelto a ser bálsamo y talismán para los de Vidorreta, como lo fue en la segunda jornada de la temporada del ascenso, cuando tras perder el partido del debut en la categoría de forma contundente ante el TAU (57-104), ganaron, también contra pronóstico (76-84), victoria que sirvió para paliar el daño moral causado por el equipo vecino.
El Bilbao Basket ha acabado con la imbatibilidad del Joventut en un partido planteado de forma muy seria y de paso termina con el mal fario que perseguía a los hombres de negro en sus partidos fuera de casa. Una defensa muy buena sobre los jugadores exteriores del equipo catalán, que es su principal baza ofensiva, una buena selección de tiro, con buenos porcentajes, que no ha dejado correr a los de Aito, y un arbitraje justo, que no valiente, que ha terminado por desquiciar a los catalanes -con técnica al banquillo y a Ricky Rubio incluidas-, haciéndoles probar su propia medicina ya que no están acostumbrados a sufrir en sus carnes lo que sufren sus rivales, ha llevado a los bilbaínos a conseguir su primera victoria a domicilio de una forma contundente, sin dejar lugar a la especulación.
A la baja ya conocida de Rudy Fernández hubo que añadir a última hora la de Lubos Barton, quizás demasiada pérdida para el equipo badalonés tener que prescindir de sus exteriores titulares. En el iurbentia también causó baja en el último momento Martín Rancik, pero no se notó ya que sus compañeros salieron desde el principio con el compromiso de ponerle las cosas muy difíciles al líder. Marcelinho Huertas y Paco Vázquez ejercieron de anfitriones y mostraron desde el salto inicial cual debía ser el camino a seguir, máxima concentración, fuerte defensa para evitar canastas fáciles y a correr siempre que se pudiera. Parecía que ambos jugadores tenían interés en reivindicarse ante su anterior técnico y demostrarle que son jugadores válidos que podían haber aportado muchas cosas de haber seguido bajo su disciplina.
La fuerte defensa que planteó el equipo de la Casilla provocó unos malos porcentajes de tiro en el equipo local que acabó con 40% en tiros de 2 y 17% en triples. 66 tiros de campo para un total de 58 puntos, incluidos 12 de 16 tiros libres, mientras que el Bilbao Basket, que ganó todos los cuartos, sacó mucho mejor partido de su selección de tiro, 48% en tiros de 2 y 52% en triples. 50 tiros, 16 menos que su rival, para acabar con 81 puntos, incluyendo 20 de 26 tiros libres.
El primer cuarto comenzó con un recital de Vázquez que anotó los ocho primeros puntos del equipo colocándoles ya por delante en el marcador. El segundo, posiblemente el mejor de todo el partido, tuvo una participación mas coral de todo el equipo, aportando puntos 8 de los 9 jugadores, con buenos porcentajes y asegurando el rebote, dejando un parcial de 11-24 para un sorprendente 24-42 al descanso. El tercero fue un recital solista de Huertas que hizo 15 de los 19 puntos y el cuarto contó con una participación destacada de Banic, que volvió a hacer un gran partido, y el colofón final de Pasalic y Salgado que se encargó de dormir el partido controlando el tempo del mismo a la espera de que llegara el pitido final.
El Bilbao Basket vino a ganarle el partido al Joventut en su terreno y con sus propias armas, apoyado en un bloque, en un conjunto en el que todos los jugadores tuvieron una participación importante y bien dirigidos desde el banquillo. Aunque los encargados de mostrar la senda de la victoria fueron los ex jugadores verdinegros, el resto de los componentes de la plantilla brillaron a un buen nivel. Weis por fin completó un partido de esos a los que nos tenía acostumbrados la pasada temporada. Intimidó en la zona, cogió 12 rebotes y dio ayudas impagables a sus compañeros en la defensa sobre los pivots contrarios. Savovic sigue a un buen nivel sacando petróleo de donde ni siquiera hay arena. Recker sigue sin coger la forma debido al esguince de tobillo de la Supercopa que parece estar dándole más problemas de los que en principio cabía esperar. Hizo 1 de 5 en triples así que se dedicó a trabajar para el equipo igual que Lewis que no tuvo un partido muy afortunado de cara al aro.
Segundo balance positivo de victorias en la temporada que permite encarar el choque del próximo fin de semana, ante el Cajasol que acaba de estrenar su casillero de victorias a costa del Begar León, con optimismo y confianza, aunque no demasiada. Será mejor afrontar el partido con la misma mentalidad, ganar a un rival en teoría flojo y de paso convertir la Casilla en una cancha inexpugnable. No puedo evitar pensar que a estas alturas nuestro equipo podría ser líder invicto de la clasificación con cinco victorias y ninguna derrota, ¡soñar es libre! Espero que sólo tengamos que recordar las derrotas de Murcia y León como simples anécdotas.











