CONTRA TODO PRONOSTICO

Quinta jornada de liga y quinto partido jugado por el Joventut que termina con una diferencia amplia en el marcador, pero esta vez en contra de los catalanes (58-81). De esta forma, y tras perder el Akasvayu en casa contra el Barcelona, ya no queda ningún equipo imbatido. La cancha del equipo badalonés ha vuelto a ser bálsamo y talismán para los de Vidorreta, como lo fue en la segunda jornada de la temporada del ascenso, cuando tras perder el partido del debut en la categoría de forma contundente ante el TAU (57-104), ganaron, también contra pronóstico (76-84), victoria que sirvió para paliar el daño moral causado por el equipo vecino.

El Bilbao Basket ha acabado con la imbatibilidad del Joventut en un partido planteado de forma muy seria y de paso termina con el mal fario que perseguía a los hombres de negro en sus partidos fuera de casa. Una defensa muy buena sobre los jugadores exteriores del equipo catalán, que es su principal baza ofensiva, una buena selección de tiro, con buenos porcentajes, que no ha dejado correr a los de Aito, y un arbitraje justo, que no valiente, que ha terminado por desquiciar a los catalanes -con técnica al banquillo y a Ricky Rubio incluidas-, haciéndoles probar su propia medicina ya que no están acostumbrados a sufrir en sus carnes lo que sufren sus rivales, ha llevado a los bilbaínos a conseguir su primera victoria a domicilio de una forma contundente, sin dejar lugar a la especulación.

A la baja ya conocida de Rudy Fernández hubo que añadir a última hora la de Lubos Barton, quizás demasiada pérdida para el equipo badalonés tener que prescindir de sus exteriores titulares. En el iurbentia también causó baja en el último momento Martín Rancik, pero no se notó ya que sus compañeros salieron desde el principio con el compromiso de ponerle las cosas muy difíciles al líder. Marcelinho Huertas y Paco Vázquez ejercieron de anfitriones y mostraron desde el salto inicial cual debía ser el camino a seguir, máxima concentración, fuerte defensa para evitar canastas fáciles y a correr siempre que se pudiera. Parecía que ambos jugadores tenían interés en reivindicarse ante su anterior técnico y demostrarle que son jugadores válidos que podían haber aportado muchas cosas de haber seguido bajo su disciplina.

La fuerte defensa que planteó el equipo de la Casilla provocó unos malos porcentajes de tiro en el equipo local que acabó con 40% en tiros de 2 y 17% en triples. 66 tiros de campo para un total de 58 puntos, incluidos 12 de 16 tiros libres, mientras que el Bilbao Basket, que ganó todos los cuartos, sacó mucho mejor partido de su selección de tiro, 48% en tiros de 2 y 52% en triples. 50 tiros, 16 menos que su rival, para acabar con 81 puntos, incluyendo 20 de 26 tiros libres.

El primer cuarto comenzó con un recital de Vázquez que anotó los ocho primeros puntos del equipo colocándoles ya por delante en el marcador. El segundo, posiblemente el mejor de todo el partido, tuvo una participación mas coral de todo el equipo, aportando puntos 8 de los 9 jugadores, con buenos porcentajes y asegurando el rebote, dejando un parcial de 11-24 para un sorprendente 24-42 al descanso. El tercero fue un recital solista de Huertas que hizo 15 de los 19 puntos y el cuarto contó con una participación destacada de Banic, que volvió a hacer un gran partido, y el colofón final de Pasalic y Salgado que se encargó de dormir el partido controlando el tempo del mismo a la espera de que llegara el pitido final.

El Bilbao Basket vino a ganarle el partido al Joventut en su terreno y con sus propias armas, apoyado en un bloque, en un conjunto en el que todos los jugadores tuvieron una participación importante y bien dirigidos desde el banquillo. Aunque los encargados de mostrar la senda de la victoria fueron los ex jugadores verdinegros, el resto de los componentes de la plantilla brillaron a un buen nivel. Weis por fin completó un partido de esos a los que nos tenía acostumbrados la pasada temporada. Intimidó en la zona, cogió 12 rebotes y dio ayudas impagables a sus compañeros en la defensa sobre los pivots contrarios. Savovic sigue a un buen nivel sacando petróleo de donde ni siquiera hay arena. Recker sigue sin coger la forma debido al esguince de tobillo de la Supercopa que parece estar dándole más problemas de los que en principio cabía esperar. Hizo 1 de 5 en triples así que se dedicó a trabajar para el equipo igual que Lewis que no tuvo un partido muy afortunado de cara al aro.

Segundo balance positivo de victorias en la temporada que permite encarar el choque del próximo fin de semana, ante el Cajasol que acaba de estrenar su casillero de victorias a costa del Begar León, con optimismo y confianza, aunque no demasiada. Será mejor afrontar el partido con la misma mentalidad, ganar a un rival en teoría flojo y de paso convertir la Casilla en una cancha inexpugnable. No puedo evitar pensar que a estas alturas nuestro equipo podría ser líder invicto de la clasificación con cinco victorias y ninguna derrota, ¡soñar es libre! Espero que sólo tengamos que recordar las derrotas de Murcia y León como simples anécdotas.

Por Joseba Loncesto

SABER, PODER… Y QUERER

El Begar León le dio este domingo pasado una lección al Bilbao Basket sobre cómo se puede ganar un partido a base de fe, entrega y pundonor, lo que demuestra una vez más que en el deporte de alta competición no siempre se consigue todo a base de talonario y calidad solamente, no todo es saber y poder. Un equipo, sobre el papel, inferior al de la Casilla, con menos recursos ofensivos y menor profundidad de banquillo, consiguió hacerse con su primera victoria en esta liga a base de actitud, trabajo y ciertas dosis de fortuna en forma de tiros libres regalados por los árbitros, en total lanzaron 38.

Recién ascendido de la liga LEB, sus refuerzos este año han llegado de equipos como Polaris Murcia, Menorca, Fuenlabrada, Cajasol y la propia LEB por lo que parece que cuenta con un presupuesto bajo y acabará pasando apuros. Es posiblemente uno de los equipos más flojos de la liga. Es el menos realizador, su ataque es muy justito, promedia 67 puntos por partido y su defensa es bastante floja ya que recibe 79, pero es un equipo con oficio y parece que no se descompone fácilmente ya que en cuanto vio una posibilidad de hincarle el diente al conjunto bilbaíno, en cuanto encontró un posible fisura en el contrario, la aprovechó y fue a por la victoria sabiendo que no tenía nada más que perder que el propio partido.

Pero es que los de Vidorreta se lo pusieron muy fácil, sólo Banic estuvo a la altura del partido, demostrando ser el jugador más entonado del equipo en este arranque de temporada. Se convirtió en el máximo anotador y segundo máximo reboteador junto con Rancik, ¡con 4 capturas!, por detrás de Huertas. Y es que el domingo el juego interior de nuestro equipo no estuvo para muchos alardes. Entre los cuatro pivots hicieron 23 puntos y cogieron 11 rebotes y sólo fueron capaces de provocar dos faltas mientras que los interiores del León consiguieron 34 puntos y capturaron 20 rebotes. Thompson y Hughes fueron una pesadilla y se bastaron ellos solos para hacer un agujero en la zona rival ayudados desde fuera por Evans que sacó petróleo en cada una de sus acciones provocando 10 faltas, bien secundado en esa faceta por Thompson que provocó 8. La aportación de estos tres jugadores secundados por Bulfoni, Barnes y Otegui fue suficiente para obtener una victoria que el Bilbao Basket dio la impresión de no querer.

El cuadro bilbaíno no tuvo su día, los bases estuvieron fallones en la dirección y, en líneas generales, se notó falta de aplomo y determinación en el equipo. Huertas aportó puntos y rebotes pero tuvo momentos de excesiva precipitación y mala selección de tiros. Salgado aportó serenidad en los momentos delicados pero abusó del bote. Recker y Lewis comenzaron bien el partido pero fueron desapareciendo y aparte de puntos, 12 y 9 respectivamente, aportaron defensa y poco más. Weis esta bajo mínimos y su estado empieza a preocupar ya que su aportación es fundamental para este equipo. Rancik y Savovic volvieron a tener una aportación de calidad saliendo desde el banquillo pero el eslovaco cometió errores de concentración en defensa que le llevaron a ser eliminado del partido.

Tras un buen tercer cuarto, el mejor del partido, el iurbentia Bilbao afrontaba el último con una ventaja de 10 puntos (41-51) que parecía suficiente para llevarse la victoria pero llegaron las precipitaciones y los errores en el tiro que hicieron que el León se adelantara en el marcador y los hombres de negro consiguieron forzar la prórroga con dos tiros libres convertidos por Salgado. En el tiempo extra continuó la misma tónica con el equipo de casa más entonado, dando la sensación de ser el único capaz de ganar el partido. A falta de siete segundos Salgado empataba el partido por segunda vez con dos tiros libres dejando el marcador en 76-76. El técnico de Indautxu decidió defender el último ataque de los leoneses y estos consiguieron hacer llegar el balón a Otegui debajo del aro quien a falta de 2,6 segundos forzó una nueva personal. Convirtió el primero y, con buen criterio, tiró a fallar el segundo dejando sin tiempo de reacción a los de Vidorreta que no consiguieron llegar con el balón hasta la canasta contraria y ahí se acabó la historia.

La siguiente cita es en Badalona. Toca jugar contra el Joventut, un líder cada vez mas consolidado que da muestras de una intensidad y un potencial poco usuales a estas alturas de temporada. El equipo de Aito es una apisonadora, magistralmente dirigida por Ricky Rubio, un “descarado” de 17 años recién cumplidos, que le ha metido este fin de semana 93 puntos al Menorca en su casa y eso que no ha podido contar con Rudy Fernández, el jugador más determinante de la escuadra verdinegra. Parece mentira pero con un poco de suerte y bastante más oficio el Bilbao Basket podría haber llegado a ese partido con un balance de 4 victorias y 0 derrotas y encararlo de otra manera bien diferente a como lo va a tener que hacer. Este deporte, como todo en la vida, es cuestión de actitud y compromiso. El próximo fin de semana podremos ver de qué pasta esta hecho nuestro equipo, si son capaces de plantar cara al vendaval catalán. Veremos si es un equipo fuerte mentalmente capaz de reaccionar tras esta derrota o se descompone a las primeras de cambio.

Ah! Podremos verlo el domingo a partir de las 12:30 por ETB1. Alea jacta est.

Por Joseba Loncesto

PRIMER BALANCE POSITIVO DE VICTORIAS

El Bilbao Basket se colocó ayer con balance positivo de victorias, el primero hasta ahora en ACB, al conseguir su segundo triunfo consecutivo en casa, frente al Granada, en un partido que terminó de forma muy diferente a como había empezado. Un alto porcentaje de aciertos y un ritmo alto que llevó a reflejar un 30-20 al final del primer cuarto y que acabó pesando en las piernas de los jugadores, dio paso a un final apretado en el que los visitantes llegaron a fallar dos triples, cuando más acertados estaban, que, de haberlos metido, podría haber cambiado el resultado final.

El Granada llegó ayer más lejos de donde se merecía porque hizo un juego bastante mediocre y los jugadores tuvieron bastantes lagunas en su concentración, y estuvo a punto de aguar la fiesta a la afición congregada en la Casilla ya que llegó con opciones al final gracias al buen acierto desde la línea de tres y a que aumentaron la presión defensiva sobre todo en los puestos exteriores. El Bilbao Basket después de un primer cuarto pletórico, en el que consiguió 30 puntos, se dedicó a vivir de las rentas, y a pagar el esfuerzo de los primeros 15 minutos, consiguiendo sólo 42 en los tres restantes, algo que le pudo costar muy caro.

Menos mal que el Granada tampoco vino a Bilbao en la mejor forma, a pesar de haber ganado sus dos partidos anteriores, y solamente Juanpi Gutiérrez, el mejor jugador del partido, y Nico Gianella demostraron estar a la altura de las circunstancias mientras que jugadores como Andrea Pecile, Corsley Edwards, Dylan Page y Samo Udrih, aparecieron a ráfagas en el partido. Echaron en falta a su pivot titular Curtis Borchardt, lesionado y a punto de reaparecer, ya que su juego interior se mostró bastante flojo, sobre todo si tenemos en cuenta que Page es de esos “cuatros” que le tienen alergia a jugar en la pintura.

Edwards es el pivot que esta cubriendo la baja de Borchardt y este próximo domingo acaba contrato. Al margen de estar un poco pasado de peso, lo que le impidió tener continuidad en el partido, es un jugador muy interesante al que seguramente estarán siguiendo varios equipos.

El Bilbao Basket está mostrando una mejor disposición defensiva que en temporadas anteriores y una mayor consistencia y fuerza mental en sus jugadores que les lleva a afrontar sin agobios y ganar partidos que llegan al final muy igualados y que otras temporadas posiblemente habría acabado perdiendo. El mejor jugador local fue Rancik, que parece haber asumido su condición de sexto hombre, pero para cuando saltó a cancha sus compañeros ya habían empezado a hacer el trabajo para encauzar lo que parecía iba a ser un gran partido. Huertas, Lewis, Reker, Banic y Weis empezaron tan “enchufados” que parecía que le podía caer al equipo granadino una paliza de escándalo. Pero no fue así, los hombres de Sergio Valdeolmillos fueron ajustando su defensa mientras el entrenador encontraba a los cinco jugadores más entonados para plantar cara el equipo local.

Huertas es un gran base a la hora de hacer un juego veloz con rápidas transiciones pero a veces se embarulla y puede llegar a perder demasiados balones. Es fundamental para cualquier jugador –sobre todo si es base- conocer a la perfección a sus compañeros y saber en cada momento con quién puedes jugarte determinados balones y con quién no en un 2×2. Hizo un bloqueo y continuación con Weis y acabó metiéndole al francés un pase que éste ni siquiera llegó a ver. El base brasileño hizo un partido irregular yendo de mas a menos al igual que Recker y Lewis que fueron sometidos a una defensa muy pegajosa. El acierto inicial en triples -4 de 4 en el primer cuarto- acabó convirtiéndose en una losa ya que el equipo no volvió a meter mas terminando el partido con 4 de 16. Banic volvió a tener una actuación destacada convirtiéndose en el segundo jugador mas importante del equipo. Es el interior mas entonado y regular del equipo lo que le ha llevado a ser el máximo reboteador y segundo máximo anotador detrás de Huertas.

El próximo rival es el León, un recién ascendido que lo está pasando mal en el inicio de la temporada. Ha perdido los tres partidos disputados, se encuentra en el último puesto de la clasificación y promedia 64 puntos a favor y 80 en contra. Es una salida propicia para conseguir una victoria, sería la tercera consecutiva, que refuerce la moral del equipo de cara al siguiente partido que les enfrentará, en al quinta jornada, al DKV Joventut en Badalona, un equipo que se encuentra en un momento de forma espectacular que le ha llevado a promediar 100 puntos por partido en las tres primeras jornadas.

Por Joseba Loncesto

UNA VICTORIA ESPERADA

A la cuarta fue la vencida. El sábado cayó el Gran Canaria en la Casilla, uno de los equipos que se le resistían a los de Txus Vidorreta. Ahora pueden respirar más tranquilos, se han quitado de encima una cuenta pendiente que podía llegar a convertirse en obsesión. Y parece que salieron con esa ida en la cabeza porque el inicio del partido fue apabullante por parte de los bilbaínos que contaban con el beneplácito de los canarios que salieron un poco aplatanados y tardaron casi cinco minutos en hacer sus primeros puntos.

Paco Vázquez celebró su partido 400 en ACB y casualmente fue uno de los peores del conjunto bilbaíno. Sólo se le ve cómodo en defensa pero el equipo no puede permitirse el lujo de tener medio jugador cada vez que él salta a cancha. Un solo tiro de campo y una asistencia en 15 minutos es muy pobre aportación para un jugador de su experiencia al que no se le pide que sea la referencia ofensiva del equipo, afortunadamente hay varios jugadores capaces de asumir ese rol, pero sí que mire más al aro.

Quisieron probar a Luke Recker, para mi demasiado pronto, y jugó 11 minutos pero enseguida se vio que aún no esta para jugar. Vidorreta lo achacó a falta de ritmo del jugador pero yo creo más bien que todavía no tiene curado el tobillo. Se le notó sobre todo en defensa y en los desplazamientos laterales.

Con Vázquez y Recker fuera del partido, por motivos muy diferentes, Pedja Savovic se convirtió en el jugador más importante del equipo aportando intensidad defensiva y puntos, bien secundado por Quincy Lewis que, esta vez sí, decidió apuntarse a la fiesta, Marko Banic, de nuevo el jugador interior más entonado y Martín Rancik que tuvo momentos de verdadera intensidad. Marcelinho Huertas es uno de los jugadores referencia esta temporada, entre otras cosas aporta puntos, algo que me está sorprendiendo ya que no esperaba que hiciera tantos, pero es un jugador con cierta tendencia anárquica en su juego y puede llegar a volverse un poco loco si no se controla. Tiene que reducir el número de balones perdidos.

Esta temporada el equipo cuenta con una plantilla más completa lo que aporta mayor profundidad de banquillo así que vamos a tener que acostumbrarnos a ver más rotaciones. Ya sé que las rotaciones dan frescura física al equipo pero también impiden que el jugador se centre en el partido y coja continuidad. El sábado dio la sensación de que Vidorreta tiene los cambios programados a priori de lo contrario no se entiende que sentara a Lewis primero y a Rancik después, en dos momentos en que parecía que los jugadores estaban enchufados al partido.

El mayor beneficiado de este sistema de rotaciones va a ser Fred Weis que podrá dar verdaderos minutos de calidad cuando esté en cancha. Va a poder jugar sin la exigencia física que tuvo la temporada pasada y que en determinados momentos le pasó excesiva factura, pero el rebote seguirá siendo la asignatura pendiente cuando el francés esté sentado.

Javi Salgado a veces acapara el balón en exceso y abusa del bote pero me parece un jugador muy importante que mete canastas en momentos delicados y aporta serenidad en los finales apretados provocando personales y convirtiendo los tiros libres con seguridad. Xavi López y Asier Zengotita están condenados a pasar un año en blanco y la gran pregunta es ¿para que queremos desaprovechar a dos jugadores? Bastaría con desaprovechar a uno y ceder al otro a un equipo Leb para que se foguee. De esa forma se podría ver la progresión que puede tener el jugador y si merece la pena mantenerle en el club.

Este nuevo Bilbao Basket tiene más intensidad defensiva, parece que este año el equipo que quiera llevarse una victoria de la Casilla va a tener que trabajársela de verdad. Pero además es un equipo más cuajado, más experimentado y más fuerte mentalmente. El Gran Canaria apretó en el último cuarto, incluso llego a ponerse a tres puntos en las postrimerías del encuentro pero el Bilbao Basket no perdió la calma y supo apuntalar la victoria con oficio. La temporada pasada este mismo partido posiblemente se habría perdido. Los canarios jugaron su partido más gris de cuantos han jugado en Bilbao pero, como siempre, la cuestión es saber si fue por demérito propio o por mérito del contrario.

Ya sólo falta ganar al Real Madrid pero antes hay que apuntalar la confianza derrotando este jueves en la Casilla al Granada que viene de ganar sus dos partidos y el próximo domingo al Grupo Begar León en su casa, en la que será una reedición de los ya clásicos duelos con los castellanos.

Por Joseba Loncesto

LA PRIMERA EN LA FRENTE

Físicamente no tienen nada que ver, incluso sus estilos de juego son muy diferentes, pero por un momento el domingo dió la impresión de que Larry Bird, el genio de las canastas inverosímiles, se había puesto el equipaje del Polaris World Murcia para llevar a su equipo a una victoria que si bien pudo ser merecida, en aquel momento parecía imposible de conseguir. Y es que el domingo Jimmie Hunter, consiguió una canasta ganadora imposible, de esas que ni siquiera se llegan a soñar, y haciendo honor a su apellido, cazó una victoria para su equipo cuando ya parecía que el Bilbao Basket se había adueñado de ella.

Llegué a pensar que somos el equipo con peor suerte de la liga porque enseguida me vino a la cabeza aquella jugada en la que tras triple de José Luís Maluenda, y con el tiempo prácticamente acabado, Terrel Myers, entonces jugador del Casademont Girona, nos fulminó con un triple desde casi medio campo cuando todo el equipo empezaba a levantar los brazos celebrando una victoria que nunca llegó, en la que fue la primera temporada del Bilbao Basket en la ACB. Pero lo cierto es que al poco me vino a la cabeza ese triple salvador, por partida doble, que le endosó Javi Salgado al Bruesa en la Casilla la pasada temporada y que supuso el inicio del fin para el equipo donostiarra y el fin de las penurias para los de Txus Vidorreta.

El Bilbao Basket ha comenzado su andadura en esta nueva temporada con derrota, una vez mas, dolorosa por la forma en que se ha producido, pero posiblemente merecida por lo mostrado este domingo sobre la cancha murciana. A la baja por lesión de Luke Recker hubo que añadir la “baja por ausencia” de Martin Rancik, la poca productividad de Quincy Lewis y el bajo porcentaje de acierto en el tiro de todo el equipo. 53 tiros de campo en un partido me parece una producción pobre para un equipo, hace que empiece a postularse como firme candidato a la derrota. Si además los porcentajes son de un 38% hace que las posibilidades se multipliquen. Y si a todo eso se le suma un 72% en tiros libres la condena ya se antoja definitiva. Si se le añaden 21 pérdidas y tan solo 6 asistencias, el cuadro queda completo, la losa ya es prácticamente imposible de levantar, aunque se haya ganado la batalla en el rebote.

En la parte negativa yo creo que hay que destacar dos nombres, Martin Rancik y Quincy Lewis. Son dos jugadores que deben convertirse en la referencia ofensiva del equipo y asumir la responsabilidad anotadora. Ahora mismo son los “americanos” del equipo y deben acaparar mucho más protagonismo. No pueden hacer solo 7 y 5 tiros de campo respectivamente, es un bagaje muy pobre y además, entre otras cosas, obligan a una mayor producción a jugadores que no están acostumbrados a asumir ese rol. Lewis no hizo un mal partido pero se espera mucho mas de él, mayor compromiso, sobre todo ahora que Recker está lesionado. Rancik tiene un gran físico, buenos fundamentos técnicos y buen tiro pero tiene que serenar su juego y pisar más la zona.

Creo que la ausencia de Luke Recker marca demasiado al equipo, ya se vió en la final de la Supecopa. Es el único tirador nato y su concurso es vital para abrir defensas, desatascar la zona y poder surtir más fácilmente de balones a los jugadores interiores. Todo ello sin contar su gran labor defensiva. Si él no está no hay nadie capaz de asumir su papel. Paco Vázquez y Quincy Lewis ya lo demostraron el domingo y lo han demostrado durante toda la pretemporada a pesar de haber llegado con la vitola de triplista uno y de anotador el otro.

Marcelinho Huertas y Javi Salgado tuvieron una aportación interesante en puntos pero perdieron demasiados balones. Son dos bases que se complementan muy bien y su sociedad tiene que ir mejorando a medida que vayan pasando las jornadas. El jugador brasileño se está convirtiendo en el base titular del equipo y acabará siendo uno de los jugadores más importantes esta temporada.

Hay que destacar el buen trabajo defensivo del equipo que fue capaz de dejar al Murcia en 28 puntos al descanso. En esta faceta Paco Vázquez es un elemento fundamental pero tiene que mejorar su aportación ofensiva. En la parte individual destacó Marko Banic que, al igual que en la final de la Supercopa, volvió a convertirse en el jugador interior más determinante y Drago Pasalic que sigue mostrando buena mano y mucho trabajo. Fred Weis parece estar cogiendo la forma pero sigue mostrando candidez, poca picardía y falta de carácter. Creo que en la acción final le faltó “zorrería” para impedir que Hunter tirase por tercera vez a canasta. Si en vez de ser él, llega a ser otro pivot como Borchardt, Garcés, Singleton, Haislip o Hervelle el último tiro seguro que no se habría producido. Ese tipo de acciones son las que demuestran quienes son los listos de la clase.

En resumen, típico partido de inicio de temporada con imprecisiones y un equipo que aún está en plena fase de rodaje y acoplamiento, con una mejor defensa que la temporada pasada y mucho margen de mejora en ataque. Este fin de semana habrá una nueva prueba. El rival será una de las “bestias negras”, el Gran Canaria, equipo al que todavía no se ha derrotado. Va a ser un buen momento para acabar con esa maldición, ganar el primer partido de la temporada y fortalecer la moral del equipo.

Foto: web oficial ACB

Por Joseba Loncesto

SOLO FUE UN SUEÑO

Parece que la Supercopa empieza a seguir un guión establecido y eso puede ser preocupante. Si quitamos los componentes de sorpresa, emoción e incertidumbre a una competición, se convierte en previsible y pierde todo su atractivo. En los cuatro años que lleva disputándose este torneo, el anfitrión no ha sido capaz de ganarlo nunca, el Real Madrid, que lo ha disputado en tres ocasiones, tampoco lo ha hecho y el TAU, que ha participado en todas las ediciones y solo perdió la primera, en la que quedó clasificado en último lugar, aprendió bien la lección y desde entonces ha ganado las otras tres. Y eso que la cosa empezó el viernes con sensaciones que hacían presagiar que las estadísticas se podían romper ya que el Real Madrid tuvo en su mano eliminar al vigente campeón.

Ha terminado la Supercopa y solo ha dejado buen sabor a la familia del TAU aunque con cierto toque amargo por la lesión de James Singleton que se perderá los próximos seis o siete meses de competición y la marejada provocada por el presunto matrimonio de conveniencia de Will McDonald. Los dirigentes baskonistas van a tener que moverse con destreza y rapidez en el ya limitado mercado para encontrar un jugador de garantías que cubra la baja del pivot lesionado que tan buena impresión había dejado en su debut. En cuanto a nuestro equipo, sensaciones encontradas ya que el sábado dieron una imagen totalmente distinta a la que ofrecieron el viernes en la semifinal contra el Barcelona. ¡Cómo puede cambiar tanto un equipo en 24 horas! Si el viernes jugó con intensidad y metido en el partido desde el salto inicial, el sábado fue una triste caricatura de sí mismo. Puede que la lesión de Luke Recker trastocara los planes iniciales pero eso dice muy poco en favor del equipo que demostró una fragilidad mental preocupante.

En la primera eliminatoria el Real Madrid salió muy puesto, con las ideas muy claras y bien organizado. Por el contrario el TAU salió apático, dormido o puede que abrumado por el rival. Durante toda la primera parte estuvo ausente, blando en defensa y despistado, perdiendo balones. Solo Planinic era capaz de dar respuesta al ataque madridista mientras Rakocevic decidía que ese no era su partido y se autoexcluyó del mismo en el minuto 18 tras una falta y provocar una técnica tras protestar reiteradamente al árbitro. Mientras el Real Madrid seguía a lo suyo y aunque no dominaba el rebote Mumbrú, Hervelle y sobe todo Bullock hacían que su equipo mantuviera la ventaja.

En la segunda parte cambió el decorado. Parece que Neven Spahija les leyó la cartilla en el vestuario y el equipo salió más puesto. El Real Madrid permitía que sus pivots se fueran cargando de faltas sin darles relevo y en el TAU fueron apareciendo Splitter y sobre todo Prigioni para protagonizar un último cuarto decisivo que les llevó a ganar el partido contando con la inestimable colaboración de Felipe Reyes y uno de los árbitros que en el minuto 37 protagonizaron un autentico esperpento tras una acción pueril del jugador, que concluyó con técnica y descalificante y sirvió para poner el partido en bandeja a los baskonistas. El guión había conseguido mantener la premisa de que el Real Madrid sigue sin poder ganar el torneo y colocaba al TAU en la final una vez más.

En la segunda eliminatoria el Bilbao Basket arrancaba con las ideas muy claras, con ambición y ganas, defendiendo fuerte, con presión desde arriba sobre los hombres pequeños del Barcelona. Los hombres de Dusko Ivanovic se vieron sorprendidos y no encontraban la fórmula para frenar el ataque local que tenía a sus mejores hombres en Huertas, Weis y Rancik. Lakovic, Sánchez, Kasun y Fran Vázquez fueron los mejores hombres del conjunto catalán que solo consiguió ponerse una vez por encima en el marcador, 24-25 en el minuto 15, de forma testimonial. A pesar de traer la lección bien aprendida ya que secaron a Recker, controlar el rebote y tener mejores porcentajes en tiros de campo, el Barcelona no fue capaz de dar sensación de peligro y acabó perdiendo un partido que nunca se le puso de cara.

El sábado se retomó la fiesta con la celebración de los concursos de triples y mates como preámbulo de la gran final. El campeón del concurso de triples fue Igor Rakocevic que se impuso en la final a un Louis Bullock que se desinfló después de firmar las mejores puntuaciones en cuartos (23) y semifinales (26). A continuación se celebró el concurso de mates. Florent Pietrus y Marcus Haislip causaron baja a ultima hora por problemas físicos y la ACB convocó con urgencia a Javi Vega, joven jugador del Fuenlabrada, que no pudo presentar batalla a los otros dos participantes, Víctor Claver y James Singleton. Finalmente la imaginación del joven jugador de la cantera de Valencia se impuso a la contundencia del jugador norteamericano y, en un final muy igualado, consiguió llevarse el trofeo convirtiéndose así en el primer jugador español profesional que gana este concurso.

Acto seguido dio comienzo la final. Ya desde el salto inicial se vio que las tornas habían cambiado con respecto a los partidos del día anterior. Esta vez fue el TAU el equipo que salió más enganchado y el Bilbao Basket, que sufrió en la primera jugada la baja por lesión de Recker, no supo cogerle la medida al partido. El conjunto vitoriano exhibió un gran acierto en ataque y una fuerte defensa que maniató a los jugadores rivales. Destacaron por parte baskonista Rakocevic y Splitter, que acabaría siendo elegido MVP del torneo, bien secundados por los bases Planinic y Prigioni. El Bilbao Basket dio la sensación de haber acusado en exceso la prematura baja de Recker y por momentos llegó a parecerse al equipo endeble y desorientado de los malos momentos de la temporada pasada. Hay mucho que trabajar y parece que el margen de mejora es amplio pero para ello hay que implicar más en el juego a Paco Vázquez y a Lewis. La grata sorpresa ha sido Huertas que se está convirtiendo en el líder del equipo. Dirige y hace jugar a sus compañeros y anota con facilidad. Pasalic es un jugador interesante que aporta intensidad y desparpajo y puede dar una nueva dimensión a la rotación del juego interior ya que ahora, por fin, cuentan con cuatro pívots.

No pudo ser, pero la experiencia ha sido positiva y sirve para seguir curtiendo a un equipo que poco a poco va dando pasos firmes para consolidarse en la máxima categoría del basket, en la mejor liga de Europa. Va a dar comienzo la cuarta temporada en ACB, se ha configurado una plantilla más larga y competitiva y el objetivo tiene que ser superar las 15 victorias obtenidas la pasada temporada.

Por Joseba Loncesto

SUPERCOPA 2007 PARA EL TAU


Y van tres. Enhorabuena Gasteiztarras !!!!

(Me niego a poner el logotipo de la Supercopa, ya que me han vuelto loco -los de la Tv- con el dichoso logo cada vez que había repeticion de jugadas o tiempos muertos, desde luego…..)

TAU 85 – IURBENTIA BILBAO 73

MVP TIAGO SPLITTER

SUPERCOPA2007 – 2ª SEMIFINAL

Acaba de finalizar la Segunda Semifinal de la Supercopa 2007:

IURBENTIA BILBAO 74 – BARCELONA 67

SEGUNDO FINALISTA IURBENTIA BILBAO

SUPERCOPA 2007 – 1ª SEMIFINAL

Acaba de finalizar la Primera Semifinal de la Supercopa 2007:

REAL MADRID 82 – TAU 83

PRIMER FINALISTA TAU

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COMIENZA EL ESPECTACULO

Hoy va a dar comienzo, de manera oficial, la vigésimo quinta temporada de la ACB con la celebración de la Supercopa. El BEC abrirá sus puertas para albergar la cuarta edición de este torneo y con la intención de batir el record de asistencia que hasta ahora ostenta Málaga, en su edición del año pasado, con 9.532 espectadores. El Bilbao Basket debuta en esta competición, en la que solo han participado seis equipos hasta la fecha, Real Madrid, Barcelona, TAU, Unicaja, Granada y Joventut, con el propósito de romper el maleficio que dice que el equipo anfitrión no ha conseguido proclamarse campeón ningún año.

Hoy viernes se disputarán las dos semifinales Real Madrid-TAU y después Bilbao Basket-Barcelona y el sábado los concursos de triples y mates y la gran final. La primera semifinal se presenta muy igualada y con un resultado incierto aunque yo creo que el equipo madrileño parte con cierta ventaja por mantener la columna vertebral del año pasado. Además la Supercopa es la espina que tienen clavada ya que es el único trofeo que no han conseguido ganar. El TAU llega con la baja de Pete Mickeal, la marejada del caso McDonald y su pasaporte, el acoplamiento de los nuevos jugadores –Singleton, Jasaitis, McDonald, Fernández y el propio Mickeal- al equipo, la adaptación del equipo a los sistemas del nuevo técnico Neven Spahija y la importante baja de Luis Scola, el alma del equipo, que ha cambiado el frío y la nieve de Vitoria por el sol y el desierto de Arizona. Quizás demasiados factores a tener en cuenta pero todos sabemos de lo que es capaz el equipo de Vitoria que llega con la vitola de vencedor en las dos últimas ediciones.

En la otra, el Bilbao Basket sale con la intención de repetir triunfo ante el Barcelona y mostrar a sus aficionados el buen momento de forma que han exhibido en Menorca, en el Torneo José Timoner, que les ha llevado a proclamarse campeones y traerse el trofeo para Bilbao. Cuenta con la ventaja de tener el equipo mas conjuntado, la moral muy alta y el factor cancha. Por su parte el Barcelona, que no ha podido contar hasta hace pocos días con sus 5 internacionales que han participado en el Eurobasket, saltará a la cancha con ánimos de revancha lo que puede provocar cierta ansiedad y precipitación en sus jugadores y acabar volviéndose en su contra. Además tendrán que sobreponerse a la perdida de su referencia ofensiva, Juan Carlos Navarro que ha dejado Barcelona para ir a cantar con Elvis a Memphis.

Mañana sábado se celebrarán los concursos de triples y mates como aperitivo de una final que, de mantenerse la tradición, será muy igualada. El concurso de cañoneros contará con una participación estelar y podremos ver en acción al actual campeón, Louis Bullock que intentará convertirse en el primer jugador que lo gana tres veces, enfrentándose a especialistas de lujo como Jaka Lakovic, Igor Rakocevic, Luke Recker, Juan Alberto Espil, Shamond Williams, Carles Marco y Jorge García. En el concurso de “matadores” veremos al actual campeón, Florent Pietrus, defendiendo su título ante Marcus Haislip, James Singleton y Víctor Claver. Esperamos ver una “puesta en escena” llena de dificultad y originalidad. Aunque es duda la participación de Pietrus y Haisplip que parecen haber llegado a Bilbao con algunas molestias. Por si acaso la ACB tiene preparados los posibles sustitutos.

Vamos a tener la oportunidad de ver en directo a 13 jugadores que han participado en el último Eurobasket: Felipe Reyes, Alex Mumbrú, Michalis Pelekanos, Lazaros Papadopoulos (Real Madrid), Simas Jasaitis, Zoran Planinic (TAU), Mario Kasun, Jaka Lakovic, Ersan Ilyasova, Denis Marconato, Gianluca Basile (Barcelona) y Fred Weis y Marko Banic (Bilbao Basket) y a los flamantes fichajes que debutan en nuestra liga como los mencionados Jasaitis, Ilyasova o Papadopoulos además de Morandais, o Singleton.

Pero tambien habrá ausencias. Aparte de las conocidas de Scola y Navarro hay que contar con las bajas por lesión de Mickeal (TAU), Charles Smith y Venson Hamilton (Real Madrid) y Roger Grimau y Alex Acker (Barcelona).

El TAU es el único equipo que ha participado en todas las ediciones. En la primera edición, Málaga04, quedó ultimo pero ha ganado las otras dos, Granada05 y Málaga06. Por su parte Tiago Splitter, Sergi Vidal y Pepe Sánchez son los únicos jugadores que han estado presentes en las cuatro ediciones.

Arranca una nueva temporada. Esperemos que el espectáculo esté a la altura de lo esperado, que se pueda batir un nuevo record de asistencia y que el Bilbao Basket se convierta en el primer anfitrión que gane este torneo.

Foto: web oficial ACB

Por Joseba Loncesto